domingo 22 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Final

.
El Demonio comienza a dar un discurso que se ve interrumpido por un meteorito que lo aplasta. El gato y el poeta tienen la sospecha de que en realidad se trataba de Dios disfrazado, conjeturando que el verdadero Diablo era el viejo que decía ser Dios. Final.


El Diablo desnudo se ha aparecido
y me mira, soberbio, y yo, vencido,
tiemblo y tiemblo como nunca en la vida,
ante la horrible imagen sucedida.

Diablo
Dicen de mí que traigo el mal al mundo
que soy el Rey de lo protervo, lo inmundo.
Que compro el alma del que se rebaja
a ganar para siempre en la baraja,
La tierra que pisan -dicen- mis patas,
siembra la fatal contienda que mata.
Mío es el Horror, la Guerra y el Desconsuelo
mas no sólo traigo mal a este suelo:
yo creé el vino que las penas se lleva
y la poesía que las almas eleva.
Que estas palabras no vuelen al viento
y sean ustedes testigos: no miento,
porque, contrario a lo que Dios puede andar
diciendo de mí, sincero es mi cantar,
que se eleva tan hermoso y espantoso
como el propio mundo es majestuoso.
Sin mi presencia el mundo no tendría
movimiento y así imposible sería
nacer, amar, copular, perecer;
por lo tanto, ¿puedo yo merecer
fama injusta como la que me han dado
los hombres, los dioses, el destino y el Hado?

Yo
¡Soberbio discurso se ha despachado!

Gato
¡Silencio! Que el Diablo aún no ha terminado...

Diablo
Exacto, buen gato, has adivinado,
porque extenso discurso he preparado.
Mientras vemos al mundo cocinado
en final que no fue vaticinado,
yo haré un gran discurso sazonado
con la sal de la verdad: ¡Mas cuidado,
quién a este hermoso demonio dorado
escuche, pues quedará obnubilado!

***

Un gigantesco meteoro interrumpe
y lanzando grandes fuegos irrumpe,
al mismísimo Demonio aplastando:
sólo su cola y sus cuernos dejando.

Yo
La tierra tiembla toda y el cielo se cae.

Perro
¡Es el Gran Fin del Mundo que se las trae!

Gato
Yo, que soy inteligente y sabio, dudo:
¿Dios fue el viejo camionero o el cornudo?

Yo
En mi mente quedó igualito nudo.
Y a mí también me pareció que éste,
el último, no era en verdad la Peste,
sino que era el propio Dios, nada menos.
Mas es tarde: la verdad no sabremos.

Perro
Ya no queda nada por preguntar
así que, apachurrados, a esperar.

Gato
El final ya llega, yo ya lo siento...

Yo
¡Se extingue el tiempo! ¡Qué enorme lamento!

Gato
No hay por qué llorar, quizás todo vuelva
a renacer, y el cosmos se resuelva:
quizás vos seas un gato y yo, un humano.
Tranquilo, que no te tiemblen las manos:
sólo es un soplo tibio la muerte.

Yo
¡Será así si nos toca la suerte!


***

Pocas palabras quedan por decir,
y, como el gato pudo predecir,
nos va acariciando una oscuridad
que tiene gran semejanza e igualdad
con muchas cosas: con el mar, el cielo,
el fuego, la nieve, la rosa y el hielo,
con una lejana noche de noviembre,
con un beso en un perdido diciembre...
¡Se mezclan recuerdos y pensamientos,
con las sensaciones, los sentimientos!
¡El Fin del Mundo no es una promesa
sino una gigante y clara certeza!
Y el cielo se abre como un pergamino
y se eclipsa toda ruta y camino,
y ya no quedando más de qué hablar
mi boca para siempre se ha de callar.

FIN DEL CANTO OCTAVO
Y DEL POEMA DEL FIN DEL MUNDO

Espero que lo disfrutaran como se disfruta un capítulo malo de los Simpsons o como cualquier historietita que sale en la última página del diario. Prometo no volverlos a torturar más con algo así. El que tenga el coraje de releer el poema (si es que alguien lo leyó) o de leerlo de corrido como se leen los resultados de la Quiniela, debe dar click en este enlace.

jueves 19 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Séptimo


El poeta despierta en lo que parece ser la selva amazónica. Aparece el Príncipe de las Tinieblas.

Despertamos heridos y maltrechos,
el cuerpo roto, los huesos deshechos.
Pero dando uso a nuestra fortaleza,
nos incorporamos con entereza.

Perro
¿Dónde está el viejo, dónde aquel camión?

Yo
Pareció todo ser una ilusión.

Gato
No fue mentira, de eso estoy seguro:
tres vidas se me han ido en el apuro.

Yo
¿Dónde es que estamos? No reconozco
la selva que parece un monstruo hosco.

Gato
El viejo en el Amazonas nos tiró.

Yo
¿En serio? ¡No! ¡La puta que los parió!

Gato
Ya es inútil continuar escapando:
el fin espantoso se va acercando.
Mis bigotes presienten la inminencia
de la señora Muerte, Su Eminencia.

***

Y apenas mi buen gato esto pronuncia,
unas pasos con pezuñas se anuncian.
Contemplamos los tres: mi perro sufre;
mi gato se eriza; yo huelo el azufre.
¡El diablo en forma de macho cabrío!
¡Sus ojos llenan mi pecho de frío!
El rostro de hombre, las patas de cabra,
perturban a mi perro, que le ladra.

Diablo
Hola, mis amigos, cantar quisiera
con mi voz atronadora de fiera,
los últimos grandes versos que el mundo
justo escuchará antes del muy profundo
final en el que se sumergirá.
Pero mi Gran Verso se agitará
no en este canto, si no en el próximo
el del Final, el Último, el Máximo.


FIN DEL CANTO SÉPTIMO

lunes 16 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Sexto

.
El viejo camionero embiste con su vehículo a un grupo de desesperados. Ante los reproches del poeta, el camionero dice que él puede hacer lo que quiere porque es Dios. Realiza un milagro para comprobarlo: eleva el camión hacia los cielos y luego lo estrella contra la tierra (¡con nuestros héroes adentro!).


El camión acelera en marcha fuerte

dejando a los peregrinos a su suerte:

algunos se corren, otros resisten,

a otros las grandes ruedas embisten.


Yo

¿Qué está haciendo, usted, viejo loco?

¿Se le zafó un tornillo, se le arruinó el coco?

Acaba de matar mujeres, niños.


Viejo

Sé que las mujeres usan corpiños,

y que dos y dos sumados dan cuatro,

y que ésto es un perro, aquello, un gato.

Quiero decir que demente no estoy:

si mato sin culpa es porque Dios soy.


Gato

¡No es! Lo vi una vez, era respetable...


Viejo

Entiendo: y no era un viejo miserable.

¿Eso quieres decir, tú, horrible gato?

Mejor calla y ve a comer a tu plato.

Yo soy Dios, tenlo por hecho seguro:

y si te ha revelado ser Dios alguno,

bien te digo que no fui yo, fue el Diablo:

caballo de carrera en los establos,

dama turbia y mala en los grandes bares,

mal consejero de reyes y zares,

patrono de los traidores, desleales,

siempre bajo las formas respetables.


Yo

¿En todas esas cosas se transforma?


Viejo

Sus leyes escapan a la usual norma.


Gato

Si usted es Dios, superarle bien puede

y no hay fe que con palabras se quede.

Por lo tanto, un buen milagro le exijo.


***

Y así “en el Nombre del Padre, del Hijo”,

el anciano, persignándose, dijo.

El enorme camión comienza a elevarse

y las nubes negras pueden tocarse.

De repente dice “¡ya, suficiente!”,

bajando en forma tan poco eficiente,

que nos sentimos ¡ay! estrellar, morir:

¿Se acabó la vida, se acabó el sufrir?


FIN DEL CANTO SEXTO

domingo 15 de noviembre de 2009

Impresiones nocturnas escritas en el celular


sábado tres horas y cuatro minutos am. por error terminé en un boliche que pasa reggaetón. mujeres bailando. me siento en un rincón y me adormezco con la cabeza apoyada en un matafuego.

bar pétalos de sol. sábado cuatro y una am. reflexión después de ver un video cuyo protagonista no nombraré: el concepto de rockstar es más prescindible que la vigésima temporada de los simpsons y el nazismo.

fiesta universitaria. viernes tres y cinco am. dice Andrés:"me entró fernet en el ojo"

bar zombis. heavy metal toda la noche. a las tres y cincuenta am unos muchachos con cadenas elevan los puños hacia el techo cantando judas priest.

disco dorian gray. viernes cuatro am en punto. música electrónica y exabrupto teológico: lo absurdo de la vida no tiene por qué probar la inexistencia de un dios. tranquilamente puede comprobar que los dioses son injustos.

jueves dos y treinta y tres am. solo en el bar parís casi vacío. pasan los caballeros de la quema en pantalla gigante.

domingo 8 de noviembre de 2009

La vida (reflexiones de un lunes a la madrugada)

.
La vida es un fenómeno muy extraño. A veces estamos tan familiarizados con ella que nos olvidamos de su extrañeza. Eso es algo lógico, después de todo, no nos queda más que aceptarla: ella se desenvuelve frente a nuestros ojos, se desliza entre nuestras orejas y se impregna a nuestra piel.

Mientras escribo esto, imagino a la vida como un delfín sonriente, bermejo y panzón imposible de pescar, como un ciervo blanco que es demasiado rápido para los dientes de los lobos y las magias de los hombres. Hay algunos que creen haber descubierto semejante misterio, pero en realidad no han hecho más que inventarse una ilusión. Clasificar a los vegetales y a los animales con nombres en latín y dividir a la historia en edades no son más que impotentes pretensiones de aferrar la vida. En realidad, la vida va más allá de cualquier teoría, clasificación o regla. Porque a la vida (la verdadera, la que no está ni en los libros ni en los espejismos) le gusta regirse por voluntades y azares que nos superan y no podemos entender. En la vida, quizá la mente más brillante del mundo no es la del tipo que sale en las tapas de las enciclopedias sino la del pobre infeliz que predica con su sombra en algún callejón.

Fueron muchos los amaneceres de domingo y las madrugadas de lunes como éste que me vieron caminando por la calle, pensando en lo terrible que es la vida por carecer de sentido. Sin embargo, con el paso de los días, los meses, los años, me he dado cuenta que la ausencia de sentido es lo mejor que tiene. La vida es fugitiva: está presente y ausente; presente en su esencia y en su desarrollo; ausente y fugitiva en su significado. La vida es un fenómeno que se hace a sí mismo, como el mar inventa olas y el cielo crea nubes: es incontenible, nos supera, nos desborda, dejándonos en su recorrido una colección de recuerdos, de rostros, de sentimientos, de atardeceres, de sabores.

Y por supuesto que la vida es difícil. ¿Cómo no lo va a ser, si se trata de una bestia cuadrúpeda? Es un animal imposible de domar; un potro que, si no corremos, lo terminamos por perder y, si tomamos un atajo para adelantarlo, acaba por atropellarnos. Si tenemos la suerte de poder montarnos en su lomo, nos obliga a agarrarnos muy fuerte de sus crines, ya que no tiene ni riendas ni montura.

Al final, por supuesto, terminaremos cayendo: no podría ser de otra manera, porque la vida seguirá galopando más allá de nuestras fuerzas, de nosotros mismos, más allá del mundo. Y luego de la caída, hechos mierda sobre el barro, quizás nos incorporemos, quizás no, pero en nuestros ojos cansados existirá el brillo de saber que valió la pena aventurarnos como lo hacen esos perros que se juegan la vida en cada semáforo, intentando morder las ruedas de los colectivos; como lo hacen esas gaviotas que, en el placer de rozar con las alas las crestas de las olas, se arriesgan a ser engullidas para siempre.


viernes 6 de noviembre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Quinto

El poeta corre hasta llegar a la ruta. Allí se encuentra con un viejo camionero que se ofrece llevarlo a provincias donde quizás el Apocalipsis demore un poco más en llegar.


Luego de sudar, gritar y correr

hasta ya más las piernas no poder

operar, desplazar y manejar,

comienzo a enloquecer y a enajenar.


Perro

De la ciudad en llamas escapamos

y de la horrible muerte nos salvamos.


Gato

No seas iluso, perro, que la muerte

no nos ha llegado de pura suerte.

Si no nos ha llevado todavía

no por eso nos queda mucho vía.


Yo

¿Qué son estos campos, dónde es que estamos?

En el frenesí de la huida escapamos

a ciegas por el torrente de gente

y ahora caminamos, ay, solos de repente.

Cosa extraña es ésto: yo no confío,

no, no, en el Fin del Mundo no me fío.


***


Y es entonces que gritos escuchamos

y mi buen perro y yo nos perturbamos.

Y hace su aparición un pobre viejo,

de barbas blancas y de rostro añejo.

Este anciano hombre un gran camión conduce:

la ruta parece que lo seduce.

Mas viéndose al infierno condenado,

exclama, crispado, desesperado:

¡Salgan todos de ahí, no corten la ruta!

¡Son ustedes unos hijos de puta!


Perro

¿A quién le habla el viejo, acaso a nosotros?


Yo

No creo que sea así, me parece que a otros.


Viejo

Quisiera pasar con mi buen camión

si me lo permitiera el aluvión

de gente que se revuelve adelante

en un gran lamento y sollozo errante.


Yo

¿Y adónde quiere ir usted, forastero?


Viejo

A San Juan o Santiago del Estero;

quizá a la Rioja , Salta, Catamarca;

o puede que a La Quiaca o Purmamarca.


Yo

Su destino entonces, a mi se me hace,

es en donde el tiempo más lento pase.


Viejo

Exactamente ésa viene a ser la idea:

por allá, hacia Norte, el tiempo no marea

sino que se desliza lentamente;

por eso está suponiendo mi mente

que el Fin del Mundo se demorará

sino cuatro días, quizás la mitad.

En mi camión de papas hay lugar

para sus buenas vidas abrigar:

por ende, si lo quieren, lo desean,

partamos, marchemos, sin que nos vean.


Yo

¿De quién habla, usted? ¿Sin que nos vean quiénes?


Viejo

Los condenados cuyas pobres sienes

ya derraman sudores abrasivos.


Yo

¿Dónde? ¡No veo siquiera seres vivos!


Viejo

Allá, adelante, en la ruta, el camino

han cortado, sin embargo, un comino

ya me importan: porque lugar no tengo

para salvarlos, así que sostengo

que sólo a ti y a tus bichos llevaré

y dicho todo esto me callaré.


Yo

Muy confiado acepto la invitación

y suponiendo, sin vacilación,

que usted es un gran tipo y buen vecino

(no violador o serial asesino)

subo con perro y gato al camión suyo,

y vayamos lejos, al Norte o a Cuyo.


FIN DEL CANTO QUINTO

domingo 25 de octubre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Cuarto

El poeta sale al mundo y se sorprende del caos en el que está sumergida la calle. El perro y el gato tienen una discusión teológica. Se rebalsan las alcantarillas. Llueve sangre, meteoritos y meteoritos con sangre. El poeta corre.


Salimos a la calle y lo descubrimos:

seres humanos bramando, sufridos.

El terror en gritos bien expresivos

mientras chocan taxis y colectivos.


Gato

Al hombre le gusta perder la razón:

no puede controlar el corazón.


Yo

Nosotros, humanos, creemos y creamos,

y nos da miedo soltar lo que amamos.

Nos aferramos a lo que queremos

y lagrimeamos por lo que perdemos.


Perro

No le haga caso, amo, a ese gato frío,

yo, que soy perro, comprendo este lío.

Comparto el dolor humano y sus penas:

los perros tenemos sangre en las venas.


Gato

No se trata de sangre ni de pasión:

se trata de estar en contacto con Dios.

El hombre y el perro, mirando el suelo,

se olvidaron de ver arriba, al cielo.

Mientras, nosotros (y ésto lo sabían

los egipcios que en la vida eterna creían)

somos el eco y la sonoridad,

de la voz de la gran divinidad.


***


Y aquí interrumpen esta discusión

porque las cloacas en una emulsión

de líquidos mugrosos e infectados

salen, estallan, dejando apestados

a los humanos que en pánico bullen

y repletos de heces y orines, huyen.


Y entonces del cielo meteoros caen;

junto con gotas de sangre que traen

más terror del que soportar se puede:

y ya no hay ser humano que no quede

presa de los gritos, el espanto, el miedo:

que nos salve de ésta no hay fe ni credo.

Y con todas las fuerzas de sus patas

mis animales corren y las ratas

huyen de todos lados, asustadas,

y yo digo que ellas no son taradas,

que debemos seguirlas pronto: hasta

que el aliento se corte y diga basta;

hasta que los cielos, ay, se desplomen;

hasta que se retuerzan, se deslomen,

de nuestros rascacielos las espaldas,

y Ángeles y Demonios con espadas

combatan en la Batalla Final,

gigante, espantosa, horrible y abismal;

hasta la gran hora, hasta el confín,

hasta del Mundo la muerte, su Fin.


FIN DEL CANTO CUARTO

jueves 22 de octubre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Tercero

Luego del impacto del asteroide, el poeta descubre que todavía sigue vivo. El Fin del Mundo se demora en llegar un rato más. El poeta planea huir a las sierras. Selecciona unos libros para llevar.


Yo

¿Qué es lo que pasa? Todavía percibo.

El pulso late, creo que aún estoy vivo.


Gato

De la vida aún acarreamos el peso;

la muerte dilata en darnos su beso.


Perro

Yo meneo la cola, aún muevo las patas

y siento el dolor de las garrapatas.


Yo

¿Otra vez, perro, te agarraste ese bicho?

¡No vayas al baldío siempre te he dicho!


Gato

Discutir esto no tiene sentido:

todo agoniza en su final latido.


Yo

Yo me niego a creer que el mundo se acabe,

y no es porque, buen gato, menoscabe

tu saber, tu profecía, tu sapiencia

que bien hoy me has demostrado tu ciencia.

Hay que ir a las sierras, algo me dice

que ahí el gran final quizá no se deslice.

Pero antes quiero salvar unos libros

sino allí vamos a estar muy aburridos.

Veamos, voy a salvar a Poe y Voltaire,

a Byron, Blake, Villon, Baudelaire,

a Borges, Arlt, Shakespeare, Dante

Hemingway, Tolkien, Wilde y Cervantes.


Gato

¿Y qué hay con lo que no es literatura?


Yo

Mi decisión aquí no es muy oscura.

No importa el de Kant, tampoco el de Fichte,

salvaré al buen Platón, a Aquino y a Nietzsche.


Gato

Extraña mezcla la de este muchacho

no sé si es un genio o si está borracho.


Yo

¿Qué significa? ¿Por qué la porfía?

¡Los gatos no hablan de filosofía!


Gato

La filosofía no la hizo Heráclito,

tampoco los chinos: la inventó un gato.


Yo

Bueno, basta ya, los libros tenemos

el camino a la sierra lo sabemos.

Sólo salgamos, huyamos, partamos,

no sé yo por qué todavía esperamos.


FIN DEL CANTO TERCERO

martes 20 de octubre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Segundo

Mientras el poeta contempla el Fin del Mundo desde la ventana de la cocina, el asteroide de forma humana surca el cielo como una estrella fugaz, impactando en algún lugar de los Estados Unidos, según los dones proféticos del gato. Se corta la luz, el gas e Internet.


Aquella extraña madrugada diurna

se vuelve pronto oscuridad profunda.

No veo las cosas, tampoco mis dedos

temblando en esta maraña de enredos.

Estoy asustado, me enervo, me aterro

igual que un niño, al igual que mi perro.


Gato

Todavía la hora no llega, tranquilos,

no caerán aquí los miles de kilos.

Lo harán tal vez en Utah, en Nebraska,

quizás en Nueva York, quizás en Alaska.

En fin, poniéndonos más resumidos:

la piedra caerá en Estados Unidos.


Yo

No estaba equivocado el cine en ésto,

ya que olvidando a Europa, África y al resto,

ha hecho de la Estatua de la Libertad

el símbolo del fin de la humanidad.


Perro

Yo no sé de las distancias del mundo:

los mares, los ríos, yo todo confundo.


Yo

Allá, miren, en el cielo, una estrella

se mueve, titila, en verdad es bella.


Gato

Se acerca la roca, es una centella.


Yo

¡No hay duda, ya la veo, bien sé que es ella!


Perro

¿Qué luz? Yo no entiendo... ¿Acaso es aquella?


Gato

¿Quién diría, no? Es una luz tan plebeya...


Yo

Yo no la veo así, para mí es hermosa...

¡Qué digo! ¡Estoy loco! ¡Es cosa espantosa!

Esto traerá el horror, la destrucción,

la peste, el hambre, la desolación.


Gato

No tendremos tanto tiempo que sobre:

es obra divina, no algo del hombre.

Es cosa simbólica, litúrgica,

veloz, limpia, muy pura, quirúrgica.


* * *

Ya ninguna palabra más decimos

y es que el cielo se deshace en racimos

plateados, azulados y curiosos,

y en rayos rabiosos, rojos, furiosos.

Y así es como el asteroide impacta en la tierra

dando fin a la Paz, dando fin a la Guerra,

dando fin al Odio, dando fin a la Gloria,

dando fin al Amor, dando fin a la Historia.


FIN DEL CANTO SEGUNDO

(en unos días el tercero :D)

lunes 19 de octubre de 2009

EL FIN DEL MUNDO - Canto Primero


En un arranque de rebeldía contra las corrientes literarias imperantes, contra el tiempo, contra las leyes, contra la historia y, quizás también, contra el buen gusto y la salud mental, me pintó escribir un poema épico en verso. Iré subiendo canto por canto a medida que lo vaya escribiendo. Ustedes dirán.


CANTO PRIMERO

El poeta despierta y comienza a hablar en verso, sorprendido porque se ha hecho de día en plena noche. Sus animales domésticos comienzan a hablar, profetizando catástrofes: lluvia, hielo, fuego, rayos, meteoritos y un asteroide con forma de rostro humano.


Despierto y gran sorpresa hallan mis ojos:

el cielo se deshace en muchos rojos.

Lo veo, lo admiro, quisiera palparlo,

el nimbo de sangre volar, tocarlo.

Entonces descubro, la cifra, la hora:

madrugada marca mi reloj ahora.


Yo

¿Qué es esto, no entiendo, qué es lo que pasa?

¿Por qué al cielo nocturno, el sol abrasa?

¿Error en la aguja o acaso en mi seso?

¿Y por qué mi boca hablando está en verso?


Gato

No es, Sebastián, el único portento:

yo ahora puedo hablar, ya ves que no miento.


Yo

Espanto y maravilla esta visión;

mi buen gato parlando, ¡qué irrisión!


Gato

El cielo se abre, el gran mundo se acaba

ningún ser humano, el fin esperaba.

Pero los gorriones y los caballos,

las gallinas, los pollos y los gallos;

las ratas, los lagartos y el carancho;

los conejos, los benteveos y el chancho;

la lechuza, el perro, el cuis, el ñandú

las lombrices, la langosta y el tatú;

el toro y la vaca, el cisne y los patos

y, por supuesto, nosotros, los gatos

intuíamos y estábamos expectantes

a la lluvia de meteoros errantes.


Yo

¿Escucho bien que caerán meteoritos

desde aquellos abismos infinitos?


Gato

Además también el hielo y la escarcha

surcarán el cielo en militar marcha.

Caerá azufre y sonará el asteroide:

piedra gigante de forma antropoide.


Yo

¿Tendrá forma humana aquella gran roca?

¿O será una gran coincidencia loca?


Gato

Nada de suertes, es todo destino:

los dioses no gustan del desatino.

Planeado fue esto desde el gran comienzo,

prefigurado estaba en el incienso,

en el humo, las Iglesias, los ritos,

las hogueras, los altares, los gritos.


Yo

¿Cómo es de aquel antropoide la forma?

¿O ya este felino nada me informa?


Gato

Esta lengua mía ya no callará;

tampoco la bífida yarará.

Los sapos profetizan en las piedras

y las alimañas desde las hiedras.


Yo

¡Ya me has dicho que el soberbio portento

es comentado en todo firmamento!

¡Es sólo una respuesta lo que espero

o de lo contrario me desespero!


Gato

La roca mortal es como una estatua

de ésas que existen en la Isla de Pascua.


***

Ay, entonces el gran cielo se oscurece,

la boca de un lobo el mundo parece.

Y cuando más ya no puede pasar

viene mi perro y, en lugar de ladrar,

grita, exclama, con turbada razón:

"¡Ay, buen amo, me tiembla el corazón!”


FIN DEL CANTO PRIMERO

domingo 18 de octubre de 2009

Títulos poderosos


De casualidad llegué al artículo de Roberto Arlt en la Wikipedia en inglés, y descubrí que los nombres de sus libros suenan poderosísimos en ese idioma. Transcribo:

Mad Toy
Seven Madmen
The Flamethrowers
The Little Hunchback
The Gorilla Handler

A su vez, dicho artículo tiene un detalle de la muerte de Arlt que desconocía. Traduzco:

"Su ataúd fue descendido de su apartamento con una grúa; un irónico final, teniendo en cuenta sus extravagantes historias..."

sábado 17 de octubre de 2009

Dijo un tipo...


"Temo que no exista nada bueno en este mundo si no es componer arias, erigir torres, proyectar jardines, hacer colecciones de muebles en estilo japonés y escribir relatos de viajes a la China o a la Luna."

William Beckford (1760 - 1844). Escritor y viajero inglés

lunes 12 de octubre de 2009

Cosas que me pasan durante una tarde de mucho calor

.
Salgo a dar una vuelta por el centro y me cruzo, como siempre, al enano sin brazos que estaciona coches con ademanes de cabeza, al ciego que sacude el tacho de monedas durante horas ininterrumpidas, al viejo retrasado que los familiares olvidan en una silla de oficina para que brame por limosnas. Aún así, me resultaba imposible no creer en Dios. Ni haciendo un esfuerzo puedo negarlo. Y eso que se trata de uno de estos preludios terribles de verano, y que yo camino por una calle calcinada, carente de toda fe y esperanza. Pero por lo visto se puede creer en Dios sin tener fe, pienso, y, así, mientras el sol imprime sus rayos prehistóricos sobre el cemento, mi cabeza dibuja un dios estival, un dios caliente e indiferente; un volcán en el inframundo que tose sus propias ideas para seguir manteniendo vivo al universo; un dios que es –mi cabeza lo imagina- el otro sol, su doble y su reverso y, en realidad, el sol original. Este sol invisible teje la metafísica por la que se sostiene nuestro mundo y, en un momento determinado, como en un eclipse, el sol primigenio, dios de fuego, se interpone a nuestro sol y, durante unos instantes, es él quien ilumina la tierra: Él, Dios sin Nombre, Dios Estival, conocedor de todos los seres y de las cosas. Él es el que ahora inunda nuestra ciudad, conmocionando las partículas del aire y volviendo insoportable la respiración. Pero nuestras atalayas, adivinos y meteorólogos ignoran el fenómeno, porque lo que no se ve no existe, porque mis reflexiones no son más que desvaríos de un mortal borracho de calor.

Y bajo estos pensamientos voy caminando por la vida. Las peatonales se vuelven venas por las que corre una sangre hecha de personas diminutas. Y yo me pierdo entre toda esta sangre azulada, verdosa, azulverdosa, acuosa, sangre hecha con todas las contradicciones que encierra el universo: el incesto, el amor, la perversión. E imagino densos chorros de semen ya esparciéndose en el interior de conchas hermosas y perfumadas como flores, ya derramándose en conchas apestosas como cavernas donde yace el cadáver de un ermitaño... Y los pitos arqueados y sifilíticos, y las vaginas sidosas y arquetípicas... ¡Ah, Universo! ¡Gran Concha Madre! ¡La puta que te parió!

Y aquí me detento en seco. Este última blasfemia hacia la creación ha sido proferida en voz alta por mi boca, así que me llevo las manos a los bolsillos y, sin mirar a nadie, me pierdo todavía más en la muchedumbre.

Busco la sombra. Me detengo bajo el toldo de una librería. Es una librería amplia, bien iluminada, una librería que ofrece orgullosamente libracos cuyos precios tienen el valor de cien choripanes. Me digo: Tengo que salir adelante. Tengo que escribir. Escribir. Yo podría estar ahí, entre esa guía que te enseña a ser rico y el diario íntimo de una chica que tiene bulimia, anorexia y le gusta el sexo oral. Yo me pongo en el medio de ellos con una novela descomunal y apocalíptica, una pulp fiction, una pulp non fiction...

Entonces entro a la librería y me quedo contemplando los tomos de aquellos hombres virtuosos que escriben novelas históricas, panfletos políticos, ensayos sobre el hombre contemporáneo. Veo las tapas ilustradas y multicolores; los nombres y apellidos en tipografías exclusivamente inventadas para la ocasión; los libros importados en cajas de cartón, de cartulina, de papel; los libracos de cuero; los papiros; los cartones de tres metros con el rostro de un hombre de lentes; editoriales francesas, mejicanas, españolas; obras completas, incompletas; escritores vivos, escritores muertos; libros en imprenta, libros en cursiva; con ilustraciones, sin ilustraciones; libros caros, carísimos, imposibles; libros buenos, excelentes y libros malos, malísimos, pésimos; Poe, Lovecraft, sus cuentos completos a una devaluación prohibida, como si los tipos todavía estuvieran vivos, como si todavía cobraran, ni herederos tienen; pero aún así: Hemingway, Joyce, Proust y En Busca del Tiempo Perdido a un millón de dólares, y yo que no sé si esa saga que habla de la memoria, según dicen, está buena o no, y me siento abrumado y superado, y me doy cuenta de que en realidad no quiero escribir, que es todo una mierda, que lo que debía escribirse ya se escribió, que yo no quiero hacer nada de nada, sólo diluirme en el aire, ser un insecto, una palmera, un oso polar...

...

.
"I dont want to start any blasphemous rumours
But I think that gods got a sick sense of humor
And when I die I expect to find him laughing..."

Depeche Mode, Blasphemous rumors
Para escuchar el tema, click acá

domingo 11 de octubre de 2009

Un día en la vida de una hormiga

miércoles 7 de octubre de 2009

Marcello Vincenzo Domenico Mastroianni


Voy caminando por el centro y de repente me cae la ficha: quiero ser Marcello Mastroianni. Quiero tener su porte, su estampa. Quiero que mis palabras y mi mirada estén cargadas de esa silenciosa gravedad existencialista. Deseo entrar a los boliches y bares de la ciudad y erigirme como esta raza tan particular de hombres duros: la de los Albert Camus, los Mastroianni, la de los Bogart. Tener la piel macerada en el rigor de una guerra mundial, la amargura de haber poseído un amor en París y luego perderlo, el estómago lo suficientemente fuerte como para soportar la ingestión continua de whisky, la frialdad espartana hacia las mujeres, hacia los amigos, hacia la humanidad.
Doblo una esquina.
Me miro de reojo en el reflejo de una vidriera.
Comprendo que este proyecto es imposible: demasiado joven, mucha cara de pibe, sobrada inexperiencia. Además, me sería indispensable ir con un cigarrillo en la boca y una gabardina en el cuerpo. Y yo no fumo y en Córdoba hace un calor de la puta que los parió.

lunes 5 de octubre de 2009

Reflexiones existencialistas de tipos que se murieron hace una pila de años

.
"A florecer las rosas madrugaron

y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.
Tales los hombres sus fortunas vieron,
en un día nacieron y espiraron:
que pasados los siglos, horas fueron."
Calderón de la Barca (1600-1681)

"Cual la generación de las hojas, así la de los hombres. Esparce el viento las hojas por el suelo, y la selva, reverdeciendo, produce otras al llegar la primavera: de igual suerte, una generación nace y la otra perece."
Homero (Siglo VIII a.C.)

"El individuo nunca tiene en sí las mismas cosas, sino que continuamente se renueva y pierde otros elementos, en su pelo, en su carne, en sus huesos, en su sangre y en todo su cuerpo. Y no sólo en su cuerpo, sino también en el alma: los hábitos, caracteres, opiniones, deseos, placeres, tristezas, temores, ninguna de estas cosas jamás permanecen iguales en cada individuo, sino que unas nacen y otras mueren."
Platón (428-347 a.C.)

"¿Cómo quieres vivir siendo homicida
tu vida breve de tu propia vida?"
Antonio Enriquez Gómez (1600-1660)

"¡Con qué ligeros pasos vas corriendo!
¡Oh, cómo te me ausentas, tiempo vano!
¡Ay, de mi bien y de mi ser, tirano,
cómo tu altivo brazo voy sintiendo!
Detenerte pensé, pasaste huyendo;
seguirte, y te ausentaste liviano
Te gasté a ti en buscarte, oh inhumano:
mientras más te busqué te fui perdiendo.
Ya conozco tu furia, ya, humillado,
de tu guadaña pueblo los despojos,
¡oh amargo desengaño no admitido!
Ciego viví, y al fin desengañado.
Hecho Argos de mi mal, con tristes ojos
huir te veo, y veo te he perdido."
Luis Carrillo de Sotomayor (1583-1610)

PUM PARA ARRIBA :D

viernes 2 de octubre de 2009

Preguntas

.
Viernes por la noche: ¿Qué misterio inconmensurable le espera al hombre? ¿Acaso otra salida insípida sin destino, sin fin, sin (hay que decirlo) sexo? ¿O a lo mejor le aguarda una sorpresiva orgía que jamás se creyó que fuera posible en tiempos ajenos al imperio romano? ¿Quién iniciará noviazgos y quién los romperá? ¿Cuántos preservativos serán inefectivos, cuántos embarazos se concretarán, cuántos seres nacerán de esos embarazos indeseados, cuántos se irán por el excusado? ¿Qué estará haciendo, en este momento, la mano que empuñará el cuchillo que matará al cristiano de las estadísticas, ése que matan todos los viernes por la noche? ¿Cuántos hígados decretarán cirrosis esta madrugada? ¿Pirelli o Michelin serán las ruedas borrachas que a eso de las seis de la mañana se saldrán del carril para estamparse contra el alumbrado público o un grupo de muchachas descalzas de tanto taconear? ¿Cuál será el número exacto de las personas que se enamorarán, cuál el número de las que se desengañarán? ¿Cuántos porros serán fumados, cuántas cervezas serán bebidas, cuántas Quilmes, cuántas Heinekens? ¿Cuál es el listado completo de las canciones que se escucharán en todos los bares, pubs, teatros, galpones y estadios de la ciudad?

Nada. El viernes por la noche no responde. Mudo. Como un árbol. Como una nube. Como las pocas estrellas que pueden verse en el cielo nocturno de la capital. Como el linyera que duerme entre bocinas. Como esos perros que pasan.

El Bienhechor (por Oscar Wilde)


"Era de noche y Él estaba solo.


Y vio a lo lejos los muros de una ciudad amurallada y se encaminó hacia ella. Y cuando estuvo cerca oyó los pasos de los pies de la alegría dentro de la ciudad, y la risa de la boca del gozo y los fuertes sones de numerosos laúdes. Y llamó golpeando a la puerta y le abrieron algunos de los guardianes. Y se quedó contemplando una casa de mármol con hermosos pilares en la fachada. De los pilares pendían guirnaldas, y había antorchas de cedro dentro y fuera. Y entró en la casa. Y cuando hubo atravesado la sala de calcedonia y de jaspe, y hubo llegado a la larga sala del festín, vio a un hombre reclinado en un lecho de púrpura marina; tenía los cabellos coronados de rosas rojas y los labios rojos de vino. Y Él se acercó por detrás y le tocó en el hombro y le dijo:

-¿Por qué llevas esta vida?

Y el joven se volvió y le reconoció, y respondiendo le dijo:

-Era leproso y me curaste. ¿De qué otro modo había de vivir?

Y Él salió de la casa de nuevo a la calle.

Y, transcurrido un rato, vio a una mujer con la cara pintada y el vestido de colores llamativos y con perlas calzándole los pies. E iba tras ella, a pasos lentos como un cazador, un joven cubierto con un manto de dos colores. El rostro de la mujer parecía el rostro hermoso de un ídolo, y los ojos del joven brillaban de lujuria.

Y Él les siguió deprisa y le tocó al joven en la mano y le dijo:

-¿Por qué miras a esta mujer y de ese modo?

Y el joven se volvió y le reconoció y dijo:

-Era ciego y me diste la vista. ¿Qué otra cosa había de mirar?

Y Él se adelantó corriendo y tocó la ropa de color llamativo de la mujer y le dijo:

-¿No hay otra senda en que andar más que la senda del pecado?

Y la mujer se volvió y le reconoció, y riéndose dijo:

-Tú me perdonaste los pecados y el camino que sigo es agradable.

Y Él salió de la ciudad.

Y cuando hubo salido de la ciudad, vio a un joven que lloraba sentado al borde del camino.

Y se acercó a él y le tocó los largos bucles del cabello y le dijo:

-¿Por qué lloras?

Y alzó el joven la mirada y le reconoció y respondió:

-Estaba muerto y me resucitaste de entre los muertos. ¿Qué otra cosa iba a hacer más que llorar?"

Oscar Wilde, Poemas en prosa

domingo 27 de septiembre de 2009

Fotos de la Antigua Grecia


Esta foto la tomó Britón Rivière cuando se enteró de que los dioses habían encadenado a Prometeo. Dice Rivière: "Subir la escarpada cima donde Protemeo fue encadenado resultó un quilombo. Lamentablemente no pude fotografiar al ave carroñera que le comía las vísceras."


Esta foto la tomó William Bouguereau cuando Homero venía de Corinto, después de recitar la Odisea cuarenta veces durante cincuenta días, con concurrencia absoluta.


Acá Rubens fotografió a Aristóteles contemplando un busto de Homero. "Tantas cosas se aclararían si esta boca muda me hablara", dice Rubens que dijo Aristóteles.


Hendrik ter Brugghen dice que Heráclito no se dejaba fotografiar así que tuvo que esconderse detrás de un biombo, hacerle un agujero y tomar esta foto desde ahí. Contrariamente a lo que podría creerse, dice el fotógrafo que aquí Heráclito no estaba hablando del ser y del logos sino de una receta a base de huevos y pollo.


Bronnikov tomó esta foto de los pitagóricos cuando caía el atardecer. "La luz era perfecta, la tarde, serena" dice el fotógrafo, "aunque la canción que estaban tocando estos muchachos era espantosa y daba un poco de miedo. A mí me puso los pelos de punta. De todas maneras la música no salió porque las fotos, como todos sabemos, son mudas."

sábado 26 de septiembre de 2009

Slash - Sábato: Conversaciones del milenio




Fragmento del libro Slash - Sábato: Conversaciones del milenio

SLASH: Estábamos Axl, Duff y yo en un hotel de Amsterdam, y Axl estaba vomitando en el lavabo y Duff comía palomitas de maíz condimentadas con cocaína, cuando alguien llamó a la puerta y yo, que miraba un documental sobre la sexualidad de la ballena azul mientras bebía cincuenta galones de cerveza holandesa, salí a ver quién era. Se trataba, por supuesto, de una media docena de prostitutas, cortesía de la casa.

SÁBATO: Claro, entiendo. Y es que la insoportable levedad del ser nos obliga a buscar salidas desesperadas en este mundo hórrido y hostil. La vida es un embate que no se detiene, un tren oscuro recorriendo un túnel perpetuo y solitario.

SLASH: Ja. También me viene a la cabeza otra buena historia, man. Estábamos Axl, Duff y yo en una suite en Las Vegas, y Axl estaba vomitando en la ducha, y Duff aspiraba pegamento para alfombras, cuando comenzamos a escuchar un griterío infernal proveniente de la calle. Yo, que miraba The Pink Panther en la TV mientras bebía mi propia sangre con tequila, fui hasta la ventana a ver qué sucedía y me encontré con un millón de chicas que coreaban nuestros nombres allí abajo. Entonces llamé a Axl y a Duff, y Axl asomó medio cuerpo por la ventana y vomitó a la multitud, y luego se levantó su pollera escocesa y les mostró el culo.

SÁBATO: ¡Ah, el viejo desprecio del artista por la multitud humana! ¡Como Baudelaire, como Nietzsche! Ay de esa masa fluctuante y caprichosa que alabó al César, y que peleó por Napoleón y después por Hitler...

SLASH: Lo que me recuerda a una historia muy graciosa. Estábamos Axl, Duff y yo en un hotel de Barcelona...

Hoy te cuento 2001 Odisea del Espacio


Una oscuridad absoluta acompañada de ruidos que erizan la piel. Un grupo de simios negros viviendo en un paisaje naranja. Un leopardo comiéndose a un mono. La aparición de un monolito rectangular del que sale un coro de agudos y contraltos. Uno de los monos tocando el monolito. La luna filosa en el cielo. Monos peleando. Un mono agarrando un hueso y rompiéndoselo en la cabeza a otro mono. Hueso volando. Hueso volando que se transforma en nave espacial. Naves y centrales espaciales bailando al ritmo de un vals. Astronautas cegados y aturdidos por la aparición del monolito. Planetas alineados, luna filosa. Agudos, contraltos. Voces alienígenas, voces de Dios. Misterioso virus. Misión a Jupiter. Astronauta haciendo ejercicio. Aparición de Hal. Hal que habla y da mala espina. Hal que se cree inteligentísimo. Posibilidad de abortar la misión. Hal que comienza a matar a todos. No hay música, no hay sonidos. Sólo silencio espacial, el universo mudo. Respiración del único astronauta sobreviviente. Inspiración, exhalación, inspiración, exhalación. El astronauta logrando llegar hasta la memoria de Hal. El astronauta desactivando cada uno de los resquicios de la memoria de Hal. Hal que embrutece. Hal que olvida. El astronauta comenzando a viajar hasta el infinito. La historia del universo resumida en imágenes y sonidos. Imágenes incomprensibles. Sonidos espeluznantes. El astronauta en un cuarto blanco mirándose a sí mismo un poco más viejo. El astronauta más viejo mirando el rincón en donde estaba él mismo pero más joven. El rincón vacío. El astronauta viéndose a sí mismo todavía más y más viejo. El astronauta viejo comiendo. El astronauta todavía más viejo agonizando en la cama. El astronauta muriendo. El astronauta renaciendo en un bebé cósmico. Así habló Zarathustra de Richard Strauss. Final.

jueves 24 de septiembre de 2009

Top ten musical de este momento de mi vida


10) El décimo puesto se lo damos a Something I Can Never Have de Nine Inch Nails. Escuchar la voz de Trent Reznor llorando por "aquello que nunca podrá tener" es lo más parecido que cantaría esta alma mía que una noche se me escapó (del pito o de la oreja, todavía no lo sé).

9) Y entrando por primera vez en el top ten, le damos la bienvenida a los Queens of the Stone Age con Better Living Through Chemistry. Las guitarras lentamente supersónicas y el título de la canción son toda una manifestación de los principios filosóficos que hoy por hoy pervierten mi vida.

8)No podía faltar Radiohead, en este caso con su tema House of Cards. Cuando Thom Yorke cantó "I Don't wanna be your friend, i just wanna be your lover" yo pensé: este desgraciado me robó el chamuyo.

7)Y escalando posiciones tenemos a Joy Division con Atmosphere. Ideal para escuchar una madrugada de insomio o un domingo gris plomo.

6)En el sexto tenemos a The Clash con Train in Vain. Yo no sabía que me gustaba tanto este tema hasta que una noche saqué la siguiente cuenta: lo venía escuchando todos los días desde hacía cinco años. Todavía lo sigo haciendo.

5)Y en el mismo puesto que la semana pasada, continúa Luna Roja de Soda Stereo. Esta canción es liviana como un helado hecho de alguna fruta que no existe. Además, por si fuera poco, dibuja en mi mente un video clip que me tiene como protagonista absoluto, caminando a lo largo de una ciudad futurista. ¿Sobre mi cabeza? La luna roja, por supuesto.

4)En el cuarto lugar tenemos el Capricho Número Quince de Paganini. Por momentos tiene unos acordes parecidos a los de Cuentos de la Cripta aunque mucho más espantosos. Ideal para escuchar antes de salir un sábado a la noche y dejar que el diablo se lleve los últimos despojos de nuestra moral.

3)Escalando posiciones, Coffe & TV de Blur viene marchando en ese paso -entre amargado y feliz- que se parece tanto al que sienten mis piernas cuando caminan entre la muchedumbre y los semáforos.

2)But not Tonight de Depeche Mode sube hasta el segundo lugar. Los sonidos electrónicos, sumados a la voz de Dave Gahan explicando cómo la lluvia y la noche le acarician el rostro, son una cosa que siento tan mía que hasta he llegado a tener la idea de que estos ingleses me robaron las sensaciones.

1)Y en el primer puesto, de manera indiscutida, después de dos meses consecutivos, tenemos a New Order con Temptation. Escuchar esta canción es como si me estuviera muriendo: toda la vida me pasa delante de los ojos; siempre y cuando eso que se dice de la muerte sea verdad. Como fuere, si no lo hiciera la muerte, sí lo hizo este tema.

domingo 20 de septiembre de 2009

Descripciones de Video Clips: "Out of control" de los Chemical Brothers


El videoclip comienza con humo, calor, fuego y una negraza infernal que toma kerosene y se da besos de lengua con un tipo. Ambos representan a las fuerzas de la revolución y se ven frente a frente con los descarados machetes de la policía contrarevolucionaria. La marcha suena y suena; una voz sensual repite "Out of control"; los sonidos estereofónicos se despliegan como insectos luminosos; la muchacha de piel morena sonríe ante esos primates brutos que la miran sin comprender... Entonces, el tipo, el chongo de la negraza, tira un cóctel molotov que resulta ser una gaseosa. En la escena siguiente, los que fueron enemigos ahora son hermanos que beben gaseosa: ha sido todo una farsa más, otra publicidad de una multinacional. Ahora descubrimos que la publicidad es transmitida en el televisor de una vidriera. Ahora la vidriera es destruida de un adoquinazo encapuchado. Ahora aparecen imágenes reales de gente cagándose a palos a lo largo y ancho del mundo. La marcha sigue y sigue y de alguna manera a uno le dan ganas de romper todo. Qué me vienen con Manowar, con Slayer: no hay nada que incite más al quilombo que este video de estribillo afeminado.

Para ver el video:
The Chemical Brothers: Out of Control - Youtube

sábado 19 de septiembre de 2009

Una cosa que se dijo por ahí


<<¿Hay algo más audaz, más espantoso y más increíble, algo que ilumine los destinos humanos, como un sol de invierno, que este pensamiento que se halla en Homero: "Los dioses disponen de los destinos humanos y deciden la caída de los hombres, para que las generaciones futuras puedan componer cánticos"?

Así, pues, nosotros padecemos y morimos para que los poetas no carezcan de temas, y los dioses de Homero son los que disponen esto así, como si los placeres de las generaciones futuras parecieran importarles mucho, y la suerte de nuestros contemporéneos les fuese indiferente.>>

Freddie Nietzsche

viernes 11 de septiembre de 2009

Dos escritores y un Grunge



martes 1 de septiembre de 2009

Apologías musicales


Apología de Radiohead


Nada mejor puede acompañarnos en una tarde gris de domingo. La voz de Thom Yorke es como un alma en pena que se escapó de un cuento de Poe. Las guitarras, por su parte, son susurros de robots en las estrofas y gritos de grúas mecánicas en los estribillos. Es una música antigua y futurista: uno puede imaginar a Mozart o a un mutante disfrutándola. Algunos de sus acordes son como luciérnagas; otros son como las luces del alumbrado público; otros, como los ojos de los autos un lunes a la madrugada. Además, tienen esos sonidos incomprensibles que irrumpen de la nada y que te hacen preguntarte: ¿De dónde han salido? ¿Con qué instrumentos inexistentes los han hecho? Una persona me ha dicho que sus canciones son de cuna; otra, que son un amigo. Creo que es cierto pero yo agrego, por sobre todo, que son música, pura música, acordes, voces y sonidos en estado de máxima pureza, como nubes que pueden tocarse.


Apología del Punk

No hay manera de que deje de gustarme el punk. Para mí va más allá de la música. Esas guitarras sucias que nadie entiende y que cantan verdades: sin preguntas, sin respuestas, sólo ellas, las guitarras, la distorsión y una voz áspera blasfemando palabras repulsivas, vomitivas, insultos al universo. Si eso no es la libertad yo no sé qué es. Díganmelo ustedes. Para mí no hay nada más hermoso.


Apología de Depeche Mode

El demonio que inventó Depeche Mode mezcló elementos como la sangre, el fuego, el rubí, los robots, las mujeres desnudas, la luna y los tótems. Salieron de esa mezcla canciones que con un pie te invitan a bailar y con el otro te tientan a arrojarte por la ventana para que salgas volando. Creo que no hay, por lo menos para mí, música más suicida: si la escucho en una previa de sábado a la noche me dan ganas de convertirme en Drácula y de salir hacia la noche fosforescente, transformado ya en niebla, ya en lobo, y no dejar escote sin arrancar y cuello sin morder. El demonio que inventó Depeche Mode es cruel y libidinoso. Pero tiene buen gusto. Muy buen gusto. Seguramente el mejor del infierno.

lunes 31 de agosto de 2009

Algo que un día le pintó decir a Oscar Wilde


"El cambio extraordinario porque ha pasado el clima de Londres durante estos diez últimos años se debe por entero a la escuela del impresionismo. ¿Le hace gracia? Considere el tema desde el punto de vista científico o metafísico, y verá que tengo razón. En efecto: ¿qué es la Naturaleza? No es la madre que nos dio la luz: es creación nuestra. Despierta ella a la vida en nuestro cerebro. Las cosas existen porque las vemos, y lo que vemos y cómo lo vemos depende de las artes que han influido sobre nosotros. Mirar una cosa y verla son actos muy distintos. No se ve una cosa hasta que se ha comprendido su belleza. Entonces y sólo entonces nace a la existencia. Ahora la gente ve la bruma, no porque la haya, sino porque unos poetas y unos pintores le han enseñado el encanto misterioso de sus efectos. Nieblas han podido existir en Londres durante siglos. Hasta me atrevo a decir que no han faltado nunca. Pero nadie las vio, y por eso no sabíamos nada ellas. No existieron hasta el día en que el Arte las inventó."

Oscar Wilde, La decadencia de la mentira

lunes 24 de agosto de 2009

Portadas y fragmentos de libros difíciles de conseguir




Fragmentos

"¡Oh, Mar del Plata! ¡Espantosas son tus playas en invierno! Si en verano fueron pobladas por multitudes, adornadas por músicas y entibiadas por soles, en invierno serán desiertas, hórridas. Ya no hay más familias, ni banqueros, ni badulaques. Sólo prostitutas, fumadores de opio y yo. Porque es en invierno, terrorífica y todo, cuando yo te amo, Mar del Plata."

Charles Baudelaire, Spleen e Ideal en las calles de Mar del Plata


"Por aquellos tiempos, pasábamos la mayor parte del día en el desierto y Pedro siempre se quejaba porque le daba mucha sed..."

Jesús de Nazareth, Obras Completas


"Oliver Thustra robó un pan de la tienda y tuvo que correr con todas sus fuerzas ya que el tendero y el policía le habían reconocido. Y habría sido una persecución de toda la tarde si Oliver Thustra no se hubiese detenido en seco para decir:
-Quietos ahí mismo, vil tendero y pusilánime policía. Yo os predico el Superhombre y digo que no existen los pecados y las leyes..."

Charles Nietzschens, Oliver Thustra


"Mario tomó el martillo y partió en dos a la tortuga. La sangre comenzó a brotar como un manantial oscuro, y el quelonio se retorció en terribles espasmos y convulsiones hasta que finalmente murió."

Stephen King, Super Mario Brothers: The Novel

viernes 21 de agosto de 2009

Greguerías


Las gueguerías son un género literario inventado por Ramón Gómez de la Serna. Consisten en aforismos exóticos y sencillamente verdaderos. Algunas de su inventor:

"Entre los carriles de la vía del tren crecen las flores suicidas."

"Un chino inventó al gato."

"Búho: gato emplumado."

"Los ojos de las estatuas lloran su inmortalidad."

"Son más largas las calles de noche que de día."

"Al fundirse la bombilla nos salva de una muerte que venía por nosotros."

"La felicidad consiste en ser un desgraciado que se sienta feliz."

"Aburrirse es besar a la muerte."

"El filósofo antiguo sacaba la filosofía ordeñándose la barba."

"La raya del pelo es feliz."

"Al cerrar los ojos vemos letras chinas."

"Mientras nos bañamos se nos ahogan algunos recuerdos."

"Los negros tienen voz de tunel."

"El dinero huele a vagabundo."

Ramón Gómez de la Serna, Greguerías

****************************************

Algunas greguerías que se me ocurrieron a mí:

Los suecos son elfos.

La luna es frígida.

Buda tiene cara de gato castrado.

Los chanchos, los sapos y las ratas nacen por generación espontánea.

Posteen sus acuerdos o desacuerdos con las presentes greguerías. También inventen algunas. Más greguerías de Ramón Gómez de la Serna en http://www.geocities.com/greguerias/greguerias.htm

Comparaciones estrambóticas en la literatura yanqui


Los escritores norteamericanos suelen utilizar metáforas, imágenes y comparaciones que me sorprenden y que, por lo general, no suelo encontrar en otras literaturas:


"La llovizna seguía cayendo, salpicada de tenues luces tan dispersas como pasas en un pastel comprado en la cooperativa femenina."

O. Henry, Un informe municipal


"Era muy linda, de cara fresca como una moneda recién acuñada si vamos a suponer que se acuñan monedas en carne suave de cutis fresco de lluvia, y el pelo era negro como ala de cuervo y le daba en la mejilla un limpio corte en diagonal."

Ernest Hemingway, París era una fiesta


"Desnudos como una chica haciendo striptease, los gusanos salen de la tierra para que los violen los mirlos..."

Charles Bukowski, Poemas

martes 18 de agosto de 2009

Fotos raras 2


Los Beatles cuando tenían como quince años
tocando ¿en una casa del árbol?


Ringo Starr cometiendo suicidio

John Lennon tocando en el cumpleaños de
unos primos o algo semejante


Roberto Arlt balconeando Buenos Aires

Máscara mortuoria de Freddie Nietzsche

Vladimir Ilyich LENIN cuando era joven

Kurt Cobain y gatito

domingo 9 de agosto de 2009

Cuento borgeano


Drakstroysen yo Ubermonch tainen? Lok ta vernoligen So.

Johann Gulag


Fenecerá la grulla quiromántica, decía el escrito del monje cisterciense. La capa y la caída se habían reservado para otros tiempos, otros proverbios. He sido un hombre infame y moriré, se dijo. Esa noche soñó con vastos heleópteros concéntricos. Los escandinavos vendrán a matarme, se dijo. Al día siguiente se encontró con el coronel, que le advirtió que las palabras no eran elementos de confianza. También hablaron de ajedrez y de música. El ajedrez, dijo el coronel, es el universo comprimido en un punto infinito de ácido nítrico y aquel que lo descifre se volverá un Dios. Esa noche soñó con un tótem, con escaleras de mármol, con laberintos. A la mañana siguiente Hermenegildo Pedrosa murió de una hemorragia nasal.

jueves 30 de julio de 2009

Una cosa que un día le pintó decir a William Faulkner


"Si reencarnara, sabe usted, me gustaría volver a vivir como un zopilote. Nadie lo odia, ni lo envidia, ni lo quiere, ni lo necesita. Nadie se mete con él, nunca está en peligro y puede comer cualquier cosa."


William Faulkner

martes 28 de julio de 2009

Fotos raras


Fidel Castro tomando Coca Cola


Hitler bebé


Hitler fotografiado de casualidad entre una
multitud, cuando todavía era un desconocido



Chau, vieja, me voy a tomar un cafecito con Hitler

Stalin cuando tenía 24 años, en 1902

Nietzsche en su época de estudiante (no hace falta
indicar dónde está)


Rimbaud en África, cuando se cansó de la poesía y
le pintó salir por ahí a traficar armas


Dos potencias: Maradona y Queen en 1981.
El universo no explotó


Freddie Mercury y Michael Jackson.
El universo tampoco explotó



lunes 27 de julio de 2009

Hoy pensé...


Los griegos tenían la costumbre de darle a los personajes famosos una muerte acorde a su reputación. Así, a Esquilo se le cayó una tortuga en la cabeza, a Sófocles lo asfixió una semilla de uva y a Eurípides se lo comieron los perros. Con este criterio, a Borges lo aplastó un Quijote, a Cortázar lo desnucó una golondrina y a Arlt lo asesinó un whisky.

sábado 25 de julio de 2009

Desvaríos ilustrados



miércoles 22 de julio de 2009

Pollitos: un poema hecho dibujitos










lunes 20 de julio de 2009

Mala leche


La verdad que por estos días la vida me tiene un poco podrido. Y no tengo ganas de decirlo haciéndome el poeta. Quiero ser claro, preciso, sin rodeos: me tiene podrido. Y no es que no ame la vida. A veces siento que la amo más que nadie: cuando es la madrugada de un lunes y no hay nadie caminando por la calle salvo yo, por ejemplo. Creo que mi problema está en la física, en la química. El mundo funciona como un reloj y yo a veces quisiera estar fuera de ese reloj: que me crezcan alas, que una manzana que sueño a la madrugada, a la mañana siguiente aparezca entre las cobijas de mi cama. Pero no va a pasar, a pesar de que lo espero. Y es por eso que no hay salida posible de esta balsa sobre la que estoy sentado, y que lentamente se va mar adentro, mientras todos los demás juegan en la orilla.

lunes 13 de julio de 2009

Una de Adam Sandler




miércoles 8 de julio de 2009

Delirios


Si un millón de dólares se materializaran en mi habitación, si quinientos mil euros cayeran del cielo como caen los pichones de paloma helados por la escarcha, yo iría a una comiquería y me compraría todos los pósters: los de Marvel, los de Luis Royo, los de Rambo, y también me compraría ese traje de Batman y esa máscara de V de Vendetta que tanto cuestan, y después iría a un frigorífico y me compraría una tonelada de carne de ternera, y le regalaría muchos billetes de cien a todos mis amigos y a los linyeras de mi barrio, y compraría tantos Baileys y Whiskys de etiquetas caras como para sobrevivir a un holocausto nuclear, y volvería a la comiquería para comprar otro par de cosas que había olvidado: los cuarenta y dos tomos del manga de Dragon Ball y muñequitos de los Simpsons y de Looney Tunes, y después iría al mercado de pulgas y compraría una rockola y un pinball de Terminator, y después caminaría hasta una disquería y me llevaría vinilos de los Ramones para reproducir en la rockola, y vinilos de Queen y de Nirvana y de Beethoven y de los Sex Pistols, y me pagaría todas las cenas y todas las cervezas del mundo, y probablemente moriría de repente, muerte súbita o colectivo sin frenos... Después de todo, la vida es así...

viernes 3 de julio de 2009

...

otra vez volví
al vino

otra vez
un vino dulce y perfumado
barato como una fruta
pero aún así
vino
porque al parecer el diablo
está en todos los vinos
en todos
en los que toman
esos hombres
engalanados en ropas brillantes
que hoy
se cogen a nuestras chicas y también
en los otros
los vinos
del pobre
del minusválido
esos vinos de cartón
que son
como ocres
caídos
cel cielo
imperial
sordo
que hoy se deshace
invernal
prometiéndome primaveras.

miércoles 1 de julio de 2009

Más Arlt


"Ante todo, para vagar hay que estar por completo despojado de prejuicios y luego ser un poquitín escéptico, escéptico como esos perros que tienen la mirada de hambre y que cuando los llaman menean la cola, pero en vez de acercarse, se alejan, poniendo entre su cuerpo y la humanidad, una respetable distancia."

Roberto Arlt, El placer de vagabundear

lunes 29 de junio de 2009

La terrible sinceridad (por Roberto Arlt)


Me escribe un lector:


"Le ruego me conteste, muy seriamente, de qué forma debe uno vivir para ser feliz."

Estimado señor: Si yo pudiera contestarle, seria o humorísticamente, de qué modo debe vivirse para ser feliz, en vez de estar pergeñando notas, sería, quizá, el hombre más rico de la tierra, vendiendo, únicamente a diez centavos, la fórmula para vivir dichoso. Ya ve qué disparate me pregunta.

Creo que hay una forma de vivir en relación con los semejantes y consigo mismo, que si no concede la felicidad, le proporciona al individuo que la practica una especie de poder mágico de dominio sobre sus semejantes: es la sinceridad.

Ser sincero con todos, y más todavía consigo mismo, aunque se perjudique. Aunque se rompa el alma contra el obstáculo. Aunque se quede solo, aislado y sangrando. Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no, pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo.

No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y sobre el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra una pared.

(...)

Y de pronto, descubrirá algo que no es la felicidad, sino un equivalente a ella. La emoción. La terrible emoción de jugarse la piel y la felicidad. No en el naipe, sino convirtiéndose usted en una especie de emocionado naipe humano que busca la felicidad, desesperadamente, mediante las combinaciones más extraordinarias, más inesperadas...

Roberto Arlt, Aguasfuertes Porteñas

sábado 27 de junio de 2009

...

Lanzarse a la vida
sin rumbos,
sin planes,
sin sombra.
Desnudo y desengañado
como un gato negro
que copula con las luces de las calles
en un sábado alcohólico,
etílico.
Caminar sin destino y sin tiempo:
soberbio y humilde,
feliz y triste,
excitado,
cansado,
atónito.
Y la cabeza mezclándose en tiempos presentes,
pasados,
futuros,
pluscuamperfectos,
y los dedos de los pies y de las manos
cosquilleando en una alegría estúpida
que se pierde
para siempre
en las baldosas rotas,
en el aire perfumado,
en la fragancia
de esos escotes que son
como flores desnudas,
que son como dios,
como el diablo,
como la vida,
como la muerte.

miércoles 17 de junio de 2009

Autocrítica


Acabo de darme cuenta de que este blog no tiene sentido. Un día subo una historietita, al otro día reflexiones sin sentido, a la noche pensamientos deprimentes, después una nueva historietita, chiste, reflexión sin sentido, deprimente, comic, deprimente, reflexión, post demasiado largo que no lee nadie, comic, poema, nuevo post larguísimo, etcétera.
No obstante, lo voy a seguir haciendo así porque se me canta.

Hace unos pares de años que parecen muchos años


Fue en la madrugada del primero de enero del 2006. Estábamos en Mar del Plata, en casa de mis tíos, y por alguna razón mi hermano y yo no volvimos en coche con mis viejos sino que decidimos caminar como sesenta cuadras hasta casa de mis abuelos. Eran las tres de la mañana y bordeábamos el mar. El cielo y el océano se perdían en un abismo negro que murmuraba, y el agua se había comido casi toda la playa, y mi hermano encontró una rata ahogada en la orilla y nos reímos de su infortunio. Yo estaba bastante borracho, había tomado mucho vino, y me acuerdo que durante la cena mi abuelo se percató de eso y frunció el ceño.
Y ahora calminábamos con mi hermano por la playa, y hablábamos de sexo, de música y de bueyes perdidos, y canturreábamos canciones de Flema, de los Ramones y de la Polla Records. Y subimos a la vereda por una escalera meada, y miramos las luces de las discotecas costeras, y yo contemplé el cartel de neón del chorizo sonriente de un restaurante llamado La Gringa, antro que aguanta los embates de la costa desde que tengo memoria, es decir, cuando todavía vivía por allá y no había dejado aquella ciudad para siempre. Recuerdo que cuando estábamos llegando a la peatonal me hizo frío, y mi hermano se sacó su campera con tachas e insignias punk y me la prestó, y yo iba por las calles vacías con esa campera, y él con su cresta de gallo, cresta negra con puntas amarillas. Y así seguimos caminando, y nos cruzamos con unos borrachos que pateaban al aire e insultaban pero que a nosotros no nos hicieron nada, y pasamos por la plaza donde íbamos a jugar cuando éramos chicos, y adivinamos la calesita entre las sombras de la madrugada, y llegamos a la casa de mis abuelos cuando ya amanecía, y entonces me fui a dormir con un cansancio pesadísimo y hermoso.

Hoy no sé por qué me acordé de esa noche, hoy, en esta madrugada de invierno, casi cuatro años después, pero el punto es que en pleno insomnio se me volvió más presente que nunca. Supongo que representa la escena cinematográfica de una época más inocente, un tiempo que se fue y que no va a volver, y que yo sé que está bien que así sea. A lo mejor mi único deseo, humilde en relación a las cosas que podrían pedirse, es que alguna omnipresencia haya filmado aquel momento en una ocho milímetros inmaterial y que me lo traiga otra vez en algún sueño o en el momento de mi muerte.
Aunque, quién sabe, a lo mejor ese deseo se me cumplió esta misma noche.

viernes 12 de junio de 2009

Luisana Lopilato te cuenta la Ilíada y la Odisea



miércoles 10 de junio de 2009

...

martes 9 de junio de 2009

Me pasó anoche


Me acosté a eso de las cinco de la mañana y habré quedado dormido quince minutos después. Pero no tardé en despertarme. Alguien acababa de toser en mi pieza. Intenté atisbar entre la penumbra pero no pude ver nada. La tos se volvió a repetir. Era un gargajo forzado, de esos que hacemos no para expulsar mucosidades sino para llamar la atención. Yo hice un nuevo esfuerzo por vislumbrar lo que debía esconderse en las sombras, pero me fue imposible distinguir algo.

Prendí la luz del velador.

Y entonces lo vi.

Sentado en la silla de la computadora había un hombre robusto, de unos pelos entre castaños y rojizos, de un ampuloso bigote que le tapaba toda la boca y parte de la barbilla. Vestía una gabardina ocre y llevaba una bufanda al cuello. Jugaba con mis lápices de colores.

A pesar de que lo miraba fijamente, él demoró un largo rato en voltearse hacia mí. Parecía divertirse en pasarse los lápices de dedo en dedo y de mano en mano. Y entonces, cuando yo ya pensaba que me despertaría de un sueño, el hombre se volteó hacia mí y dijo:

-Hola, amigo: ¿Has predicado al Superhombre últimamente?

Yo me quedé atónito. Y no tanto por la aparición espectral a las cinco y cuarto de la mañana, sino porque, después de todo: ¿Cómo carajo podría responder a una pregunta así?

El hombre se dio cuenta de mi incomprensión y rió con los ojos, y después rió con la boca, y fue una carcajada estruendosa y contagiosa que me arrancó una sonrisa.

-¿De casualidad no tienes una buena cerveza fría? -preguntó.

Su tono de voz era amable pero firme. Su pronunciación constituía el clásico estereotipo de un alemán hablando el español.

-No -dije-. Pero tengo envases. Y hay un quiosco a tres cuadras que se caga en la ley seca de medianoche y vende cervezas por la puerta de atrás.

-A por ellas, mi buen amigo -dijo el hombre del bigote.

-¿Y usted no puede venir? -le pregunté.

-No podría. Me desvanecería al cruzar la puerta de esta habitación. La transportación del mundo de los muertos al mundo de los vivos es una ciencia muy complicada que se viene abajo ante la más mínima sutileza.

-Me imagino -dije.

-Mejor quedarme aquí, en esta habitación, donde mis ojos, mis uñas y mi bigote están intactos.

-Como quiera. En quince vuelvo.

Tardé media hora. El quiosco en cuestión estaba cerrado y tuve que hacer como diez cuadras más para encontrar un lugar que me vendiera un par de cervezas.

Cuando volví a casa, antes de ir a la pieza me desvié hacia la cocina en busca de un destapador y dos buenos vasos.

Abrí la puerta de mi pieza de una patada sutil. Tenía las manos ocupadas por los vasos y la boca llena de preguntas.

Miré.

El hombre ya no estaba.

Me senté en la cama. No estaba triste. Pero me sentía vacío. Miré las burbujas de la cerveza a través de la botella y quise tentarme con unos cuantos tragos, pero en realidad no me importaba tomar esa cerveza solo.

No tenía sentido.

Así que la tiré al inodoro y me fui a dormir otra vez.

lunes 8 de junio de 2009

Algo que me pasó hoy


Yo vendo libros en la ciudad universitaria y hoy se me acercó una mujer como de unos cincuenta años y me preguntó si tenía libros que hablaran sobre la creación, sobre la creatividad o algo así. Yo me quedé pensando unos cuantos segundos y le pregunté qué quería decir exactamente con eso. Y ella me dijo (hablaba raro, tenía un tono intelectualoide mezclado con algún acento de alguna provincia o país hispanohablante que desconozco):

-Sobre la creación, sobre lo lúdico. Es un tema que me interesa.

Y entonces yo miré los libros distribuidos a lo largo y ancho de la sábana que tiendo en el suelo, y le dije que no sabía bien qué libro podría hablar de eso. Y ella volvió a repetir, en un tono que a mí se me hizo soberbio:

-Sobre la creación, sobre lo lúdico (Y falto decirme "¿es que no entiendes lo que digo"?).

-No veo libros que hablen de eso -dije, y di vuelta la cara y me apreté el labio inferior con los dientes de arriba, y miré el cielo, y me volví hacia la mujer cuando me dijo:

-No. Me parece que no tienes libros que hablen de eso.

Y entonces yo, que había vendido poco, busqué un libro con cartas y diarios de Proust que daba vueltas por ahí, y se lo mostré, y le dije que acá Proust hablaba del proceso creador de la escritura y no sé qué batata más, y entonces la mujer me dijo:

-No, no, no, no. Eso no es lo que busco. No, no, no. Eso no.

Y se fue.

Y yo me quedé con un poco de ganas de pegarle.

domingo 31 de mayo de 2009

Grandes biografías


Jorge Luis Borges

1899 - Nació
1960 - Se quedó ciego
1986 - Se murió

Sócrates

470 a.C. - Nació
407 a.C. - Conoció a Platón
399 a.C. - Se murió

Platón

428 a.C. - Nació
407 a.C. - Conoció a Sócrates
347 a.C. - Se murió

Arthur Rimbaud

1854 - Nació
1871 - Escribió “El barco Ebrio”
1890 - Esclavizó negros en África
1891 - Se le complicó un tumor en la rodilla y se murió

viernes 29 de mayo de 2009

Crónica de la noche en que dejé de leer filosofía


Aquella noche me había cansado de todo y caminaba borracho por la calle de sábado, y era como si las luces de los coches vinieran a bailarme a la punta de la nariz. Yo por ese entonces leía, en los tiempos libres, libros de filosofía, pero aquella noche había decidido terminar con esa perdida de tiempo. No más Hegel. No más Tomás de Aquino. No sé quién me mandaba a encarar tales empresas. Yo había creído en la filosofía. Hasta aquel día había sido mi última cuerda para seguir atado de alguna manera a la civilización. Pero en realidad resultó ser sólo un capricho, uno de las tantas maneras de dejar de pensar en mí y perderme en el vicio. Porque, sí, obsesionarse con un libro, así sea la Biblia (y quizá, aún más la Biblia), es una droga. Así fue como yo me extravié en los intersticios del ser, y leí el primer volumen de la Suma Teológica, El Discurso del Método, la Metafísica de Aristóteles, la República de Platón, los fragmentos de Heráclito y el poema de Parménides, la Tesis sobre Feuerbach de Marx y Engels, el Manifiesto Comunista, el Timeo, El Hombre Rebelde... Leí antologías y compendios que incluían textos de Russell, Stuart Mill, Abelardo y Sartre. También me comí las Confesiones de San Agustín. Completitas.

Y ahora, sin embargo, ahí estaba, más borracho que un perro. Toda la filosofía que había leído me había entrado por los ojos y se me había escapado por el culo. Y así tenía que ser. No podía resultar de otra manera. Después de todo, no creía en la virtud como una cosa que pudiera ser enseñada. Empezando, primero, porque ni siquiera había podido descubrir qué era. La virtud, decía alguno, era cumplir el destino para el cual Dios nos había reservado; otros, decían cosa igual pero, dando vuelta la ecuación, cambiaban a Dios por el Demonio. Otros decían que no había virtud en Dios pero hacían de la democracia, la pintura o el basketball una virtud. Otros no distinguían la virtud de la plata. Otros, del sexo. ¿Y yo? ¡Qué podía saber! Solamente quería dejarme llevar por el aire que me acariciaba la barba de días... Para qué tantos libros, pensaba, para qué tanto progreso, tanta licuadora y tanto amor si, al fin y al cabo, los mejores momentos de la vida son los éxtasis como éste, en donde el hombre se hermana con el perro en una bestialidad pacífica. ¡Sí! ¡El perro! Las luces como fantasmas, el viento nocturno como un río de sensaciones y de perfumes. ¡Quería que ese momento no acabara nunca! ¿Sería ése el paraíso que imaginaron los inventores de religiones y los teólogos? ¿Un paraíso luminoso? ¿Nuestro ser rodeado de avenidas y de autopistas? ¿Nuestra boca eterna hediendo a alcohol? Al fin y al cabo, la dicha no era elevarse al sol sino hundirse en la tierra, como lo hace el perro. Hundir el hocico en las veredas sucias y oler toda la belleza, toda la mugre y todas las contradicciones de nuestra tierra, viejo planeta que quién sabe qué lo puso acá...

-¿¡Pero qué está haciendo!? –me preguntó un policía.

-Oliendo el suelo –respondí.

jueves 28 de mayo de 2009

Algunos cosas que Oscar Wilde dijo por ahí...

martes 26 de mayo de 2009

El disconforme

viernes 22 de mayo de 2009

...

Anacronismo

Greatest Hits de la Literatura


ADVERTENCIA: ESTE POST CUENTA FINALES DE LIBROS


10) Cien años de Soledad. Cuando un tornado desaparece a Macondo de la faz de la tierra.

9) El Evangelio según Jesucristo. Cuando José tiene sexo con María.

8)El Paraíso Perdido. Cuando el Demonio ve la tierra desde el espacio exterior.

7) Las Flores del Mal. Cuando Baudelaire contempla la carroña de una vaca y la compara con el cadáver futuro de su novia.

6) Los Hermanos Karamazov. Cuando Iván Karamazov se encuentra con el diablo.

5)Moby Dick. Cuando la ballena hunde el barco y la novela concluye diciendo que “el gran sudario del mar siguió ondeando como lo hiciera cinco mil años antes.”

4)Ilíada. Cuando el narrador describe a los griegos desde el aire , diciendo que el efecto que produce el sol sobre las armaduras asemeja el ejército a un incendio que avanza por el campo de batalla. Memorable también el episodio en el que Ulises y compañía matan reyes dormidos.

3)Ilíada bis. Cuando hieren a Ares y le hacen pegar semejante alarido que todos detienen la batalla porque se han percatado de la presencia de un dios.

2)Así hablo Zarathustra. Cuando Zarathustra pronuncia el discurso “De los doctos”.

1) La Biblia. Cuando Cristo arroja unos chanchos endemoniados desde un precipicio.

martes 19 de mayo de 2009

Cuento de Poe



lunes 18 de mayo de 2009

Sobre cómo llegar a sentir sensaciones nuevas sin consumir estupefacientes


1) Espere a que llegue el sábado.

2) No salga a la calle hasta eso de las once de la noche.

3) Recuerde no dormir la noche anterior.

4) Tampoco duerma la noche anterior a la anterior.

5) La noche de tres días atrás sí puede dormirla. A estas alturas es lo mismo que nada. El sueño es como el hambre. Renace todo el tiempo. ¿En qué le pueden ayudar ocho horas de sueño de hace tres días atrás? En nada. Eso es plata ya gastada. Además, recuerde que usted no quiere que esas antiguas horas de sueño le ayuden. Esto que está haciendo ahora es algo premeditado.

6) Camine por la peatonal de su ciudad.

7) El cansancio le dará taquicardia, le resecará la boca, le aflojará las piernas y las orejas.

8) El cansancio le hará cosquillas en el cerebro y se le escapará en formas de lágrimas por esos ojos rojos que inventan bruma.

9) Los rostros a su alrededor se difuminarán.

10) Si tiene miopía, quítese los anteojos. Entonces, las caras y los colectivos se difuminarán doblemente.

11) Siéntese en el banco de una plaza y mire a las parejas tomadas de la mano, a los borrachos, a los policías...

12) Luego de media hora, levántese y siéntese a la entrada de algún edificio. Desde ahí contemple a los coches que pasan. Concéntrese en las luces. Esas luces rojas, blancas y amarillas que se pierden en la noche.

13) Después camine por donde los estudiantes, los universitarios, los trasnochados felices...

14) A eso de las tres y pico, cuando termina la última función, vaya a la entrada del cine y escuche los comentarios que la gente hace sobre las películas. Y si no tiene ganas de escuchar, simplemente mire esas caras que flotan sin cuerpo.

15) Si lo desea, obsérvelas hasta la insolencia, hasta la indecencia.

16) Y entonces entre a algún bar abarrotado de brazos, de cabezas y de cigarrillos.

17) Escuche la música. No importa que no le guste. Escúchela.

18) Mire escotes, observe caras, contemple las manos de los barmen haciendo daikiris de frutilla.
19) No compre ni beba alcohol.

20) Si le ofrecen cerveza, simule beberla mojándose los labios.

21) Si quiere, relámase los labios. Pero mejor evitarlo. La humedad de la cerveza se secará sola.

22) Hable con los borrachos, con los tuertos, los lisiados, las feas. Compréndalos, aliéntelos.

23) Salga al aire libre.

24) La noche le acariciará la piel de la cara.

25) Se sentirá liviano.

26) A medida que vaya regresando a su casa le irá bajando la pesadez. Hacia el ascensor o hacia el zaguán esta pesadez se volverá insostenible.

26) Recuéstese en la soledad de su cama.

27) Y entonces le bajará un sueño parecido a la muerte.